El auge de las plataformas digitales de financiación colectiva ha cambiado la forma en la que todo tipo de proyectos buscan fondos para su puesta en marcha y abierto las opciones de inversión para particulares. Dos de los modelos que más han crecido en popularidad en los últimos años son el crowdfunding y el crowdlending.
A través de ellos, las empresas pueden acceder a inversiones sin necesidad de recurrir a las vías tradicionales, como los bancos. Por su parte, los particulares también pueden invertir en empresas de la economía real, en start ups e incluso en grandes proyectos inmobiliarios.
Lo que las dos opciones tienen en común es que ambas se basan en pequeñas aportaciones de dinero de múltiples prestamistas y/o inversores. A partir de ahí, cada uno tiene sus particularidades.
A continuación, te explicamos las principales diferencias entre crowdfunding y crowdlending para que puedas entender cuál se ajusta mejor a tus necesidades.
¿Qué es el crowdfunding?
El crowdfunding, también conocido como micromecenazgo, es un sistema de financiación colectiva basado en la inversión. De esta manera, una empresa o un particular pueden conseguir dinero para sus proyectos a través de pequeñas aportaciones de muchas personas.
Estos fondos suelen solicitarse mediante plataformas online especializadas (en España se encuentran reguladas por la CNMV).
Se trata de sitios webs donde las empresas presentan sus iniciativas y buscan el apoyo de inversores o personas interesadas para convertirse en parte íntegra del proyecto. Es decir, para ser accionistas en el caso de empresas.
Existen dos grandes tipos de crowdfunding:
- Crowdfunding de recompensa o donación: los contribuyentes pueden recibir un producto o servicio a cambio de su aportación o, simplemente se contribuye sin esperar nada a cambio, como en el caso de proyectos sociales o sin ánimo de lucro.
- Equity crowdfunding o crowdfunding de inversión: los participantes obtienen una participación o acciones en la empresa financiada, que normalmente son start ups y empresas no cotizadas.
¿Qué es el crowdlending?
El crowdlending también de un modelo de financiación colectiva, en el que un grupo de inversores presta dinero a personas o empresas.
Ahora bien, el funcionamiento de este sistema es más similar al de los préstamos de los bancos, en el sentido de que la meta del inversor es siempre obtener un beneficio económico. Lo que no quita para que el proyecto tenga un carácter diferente del meramente empresarial.
Es decir, en el crowdlending los inversores actúan como prestamistas, mientras que los prestatarios, generalmente pequeñas empresas o emprendedores, se comprometen a devolver el préstamo más unos intereses; no participan de los beneficios que pueda proporcionar el proyecto.
Principales diferencias entre crowdfunding y crowdlending
Como hemos visto, crowdfunding y crowdlending comparten el principio de la financiación colectiva. No obstante, existen grandes diferencias en el rol que ocupa el inversor dentro de la empresa o proyecto:
Tipo de contribución
En el crowdfunding hay muchos tipos de aportaciones posibles, pueden ser desde donaciones y recompensas hasta inversiones a cambio de acciones en una empresa. Depende mucho del tipo de proyecto, aunque las más habituales son las últimas.
Por el contrario, en el crowdlending la contribución siempre se realiza en forma de un préstamo que debe ser devuelto con intereses. El inversor no pasa de ser un mero prestamista: no se involucra en la suerte del proyecto.
Tiempo de inversión
Los dos modelos implican diferentes tiempos de maduración.
El crowdfunding no suele tener unos plazos fijos. Piensa que estás invirtiendo en empresas de nueva creación, lo que implica que puedes tardar muchos años en recuperar la inversión.
De hecho, te puedes convertir en accionista de una empresa y seguir en la misma permanentemente.
La excepción la marca el crowdfunding inmobiliario, que es lo mismo, pero invirtiendo en proyectos inmobiliarios. En este caso, sí que se establecen unos plazos de entrada y salida, aunque pueden alterarse si el proyecto lo requiere.
Por su parte, los préstamos que conlleva el crowdlending tienen, por lo general, unos tiempos establecidos para la devolución que van desde uno pocos meses hasta varios años. Además, con este formato irás recuperando el dinero poco a poco, igual que en un préstamo bancario.
Riesgo y retorno de la inversión
El crowdfunding, especialmente en su versión de recompensa o donación, conlleva un riesgo relativo, ya que cuando das dinero, lo haces sobre todo por el mero hecho de apoyar un proyecto. Además, no esperas recibir dinero.
En el caso del equity crowdfunding la cuestión es diferente. A cambio de tu dinero recibes participaciones o acciones del proyecto, por lo que quieres que salga adelante para obtener un retorno económico posteriormente.
En cualquiera de estas opciones, si la iniciativa no tiene éxito, por lo general no tienes ninguna garantía de recuperar tu inversión.
De hecho, esto es bastante habitual en el equity crowdfunding. Y es que, la tasa de start ups que fracasan es elevada. Por eso es especialmente importante trabajar con plataformas de calidad.
En cambio, en el crowdlending quien recibe los fondos lo hace exclusivamente a cambio de pagarte unos intereses. Para esto, puede ofrecer ciertas garantías en caso de que las cosas no salgan según lo previsto.
Sin embargo, también existe el riesgo de impago y de que no puedas recuperar tu dinero, aún con un contrato de por medio.
Tipo de proyectos
El crowdfunding suele estar asociado a proyectos creativos, culturales o empresariales emergentes, es decir, startups. Si necesitas financiación para esa idea innovadora o algún tipo de iniciativa, es posible que te interese esta opción.
El crowdlending, en cambio, se utiliza principalmente para financiar pequeñas y medianas empresas, aunque también hay préstamos personales e incluso proyectos inmobiliarios. Suele ser más adecuado para expandir algún negocio o llevar a cabo un proyecto concreto.
En ambos casos, lo que se busca es obtener capital de forma rápida para crecer o desarrollar nuevas iniciativas sin acudir a los bancos. Eso sí, debe contar con un plan claro de devolución de la inversión.
Implicación del inversor
En el crowdfunding, sobre todo en el equity crowdfunding, los inversores se involucran en el proyecto, ya que se convierten en socios o accionistas.
Sin embargo, lo normal es que esa inversión se estructure a través de un fondo de inversión u otra herramienta similar que aglutine a todos los inversores. En otras palabras, su participación tampoco será del todo directa.
En el crowdlending, la relación es mucho más simple: los inversores actúan como prestamistas, y no participan en la gestión o toma de decisiones del proyecto financiado.
¿Es mejor crowdfunding o crowdlending?
Como hemos explicado, al hablar de crowdfunding y crowdlending vas a poder encontrar mucha variabilidad. Dicho esto, elegir entre un sistema u otro suele depender de tus objetivos de inversión y del nivel de riesgo que estés dispuesto a asumir.
Si estás buscando apoyar proyectos innovadores o emprendedores, con la posibilidad de obtener altos rendimientos a largo plazo, el crowdfunding podría ser una buena opción. Esta modalidad permite involucrarte en el crecimiento de una startup o una empresa en expansión, lo que puede ser emocionante si te interesa participar en la creación de nuevos negocios.
Por otro lado, si prefieres una opción más predecible, el crowdlending puede ser más adecuado. Al tratarse de préstamos, generalmente recibirás intereses de forma periódica.
Eso sí, el riesgo de perder tu dinero siempre será inherente a cualquiera de las dos opciones, por mucho que quieran venderte lo contrario.




