Tanto los fondos monetarios como los bonos son herramientas muy conocidas y utilizadas por los inversores que buscan obtener cierta rentabilidad sin asumir una gran cantidad de riesgo.
Aunque es verdad que ambas opciones son válidas para ello, cada una tiene características distintas. Por eso es importante conocer a fondo su funcionamiento, ventajas y desventajas.
¿Qué son los fondos monetarios?
Son una herramienta de inversión colectiva en la que tu dinero, junto al de otros inversores, se destina a la compra de títulos de deuda a muy corto plazo como pueden ser Letras del Tesoro.
Los fondos monetarios se consideran como una forma segura de invertir en comparación a otras alternativas. De hecho, es una opción para tener el dinero en un lugar que no sea un banco.
Aunque su rentabilidad no es elevada, tienen la ventaja de que presentan un bajo riesgo. La rentabilidad de estos fondos está ligada a las fluctuaciones de los tipos de interés establecidos por los bancos centrales, lo que puede hacer que su valor suba o baje ligeramente en función de la evolución de estos tipos.
¿Por qué se distinguen los fondos monetarios?
Las principales características que definen a los fondos monetarios son:
- Inversión en el mercado monetario: los fondos monetarios invierten en activos de muy corto plazo, con emisiones de deuda que pueden tener semanas o muy pocos meses de duración.
Liquidez: puedes recuperar tu dinero en cualquier momento, aunque tardará un par de días en llegar a tu cuenta. - Rentabilidad: ofrecen una rentabilidad algo mayor que la de una cuenta de ahorro, aunque no es muy alta. Al final, obtendrás la rentabilidad de los tipos de interés menos las comisiones y gastos del fondo.
- Diferimiento fiscal e interés compuesto: los fondos tienen ventajas fiscales, ya que no hay que pagar impuestos por los traspasos, lo que permite aprovechar el interés compuesto.
- Riesgo: el riesgo es limitado, aunque puedes llegar a perder dinero con un fondo monetario si los tipos de interés están al 0% o por debajo.
- Comisiones: tienen comisiones de gestión, que rondan entre el 0,1% y el 0,3% anual, un factor a tener en cuenta.
¿Qué son los bonos?
Son títulos de deuda emitidos por gobiernos, empresas u otras entidades que buscan financiación.
Cuando compras bonos estás prestando tu dinero a cambio de recibir intereses durante un tiempo determinado y la devolución del capital al final del plazo. Este tipo de inversión es muy común como opción de bajo riesgo con rentabilidad fija o predecible, aunque todo depende del vehículo que escojas para invertir.
Si inviertes de forma directa y mantienes el bono hasta la fecha de vencimiento, su rentabilidad es fija. Recibirás tu dinero al vencimiento más los intereses que vaya pagando año a año.
Sin embargo, la inversión en bonos a través de fondos de inversión funciona de forma ligeramente distinta. En este caso, la rentabilidad normalmente no será fija, sino que dependerá del valor del bono en el mercado secundario de renta fija.
De forma resumida, al invertir en renta fija, puedes mantener el bono hasta su vencimiento o venderlo en el mercado secundario. En ese mercado, el valor del bono ya no será fijo y dependerá de otras emisiones de deuda. Por ejemplo, si tienes un bono a 10 años al 4% y ahora se están emitiendo bonos al 5%, su valor será menor que el inicial.
Esto es lo que refleja el valor liquidativo de un fondo de inversión en el que, invertir en renta fija no garantiza un rendimiento fijo.
¿Por qué se distinguen los bonos?
Algunas de las características más relevantes de los bonos son:
- Rentabilidad fija (no siempre): ofrecen un pago de intereses fijo, lo que proporciona una rentabilidad predecible y estable a lo largo del tiempo. Siempre que no inviertas a través de fondos de inversión, donde puedes perder dinero.
- Seguridad: suelen considerarse una inversión de bajo riesgo. De hecho, los bonos soberanos de países estables están entre los productos más seguros del mercado. Eso sí, recuerda que si inviertes a través de fondos puedes perder dinero.
- Plazos definidos: tienen una fecha de vencimiento clara, momento en el cual recibes de vuelta el capital que invertiste, además de los intereses que hayas cobrado. Salvo que inviertas a través de fondos de renta fija.
- Liquidez: aunque los bonos pueden venderse en mercados secundarios antes de su vencimiento, puede que no siempre recuperes el 100% del valor nominal si decides vender antes de tiempo, especialmente si las condiciones del mercado han cambiado. Además, el acceso a estos mercados no siempre es fácil.
Fondos monetarios vs bonos
Para que te resulte más sencillo ver las diferencias entre ambas opciones, vamos a compararlas en los aspectos más importantes. De esta manera, podrás decidir cuál se ajusta mejor a tus necesidades.
| Característica | Fondos Monetarios | Bonos |
| Rentabilidad | Rentabilidad variable, aunque generalmente baja | Rentabilidad fija o predecible, dependiendo del bono y de cómo inviertas |
| Riesgo | Bajo, pero la rentabilidad no está garantizada | Bajo, especialmente si son bonos soberanos |
| Liquidez | Acceso al dinero en unos días | Menos líquido, aunque pueden venderse en mercados secundarios |
| Comisiones | Comisiones de gestión entre el 0,1% y el 0,3% anual | Generalmente sin comisiones, pero puede haber costes de intermediación |
| Accesibilidad | A través del banco o de la gestora | Se pueden adquirir a través de bancos o mercados públicos |
¿Cómo tributan los fondos monetarios y los bonos?
Ambos productos tienen un tratamiento fiscal similar como parte de las rentas del ahorro España, aunque los fondos lo hacen como una ganancia o pérdida patrimonial y los bonos como un rendimiento de capital mobiliario.
Tributación de los fondos monetarios
Los fondos monetarios tributan como ganancias patrimoniales cuando decides vender tus participaciones y obtienes beneficios. La ventaja fiscal de los fondos de inversión, incluidos los monetarios, es que puedes traspasarlos de un fondo a otro sin necesidad de pagar impuestos hasta que retires definitivamente el dinero.
Esto permite diferir el pago de impuestos, optimizando tu fiscalidad.
Cuando retiras el dinero, tributas según los tramos de rentas del ahorro, que en 2025 son los siguientes:
- Hasta 6.000 €: 19%
- De 6.000 € a 50.000 €: 21%
- De 50.000 € a 200.000 €: 23%
- De 200.000 € a 300.000 €: 27%
- A partir de 300.000 €: 30%
Si durante el año tienes pérdidas en tus inversiones, puedes compensarlas con las ganancias de otros fondos o incluso con rendimientos de productos como bonos o dividendos, con un límite del 25% de las ganancias del capital mobiliario
Tributación de los bonos
En el caso de los bonos, los intereses que recibes (o cupones) tributan como rendimientos del capital mobiliario.
Con un bono pagarás impuestos al recibir el cupón (los intereses), que normalmente será anual, mientras que con un fondo monetario solo lo harás al recuperar el dinero.
Los tramos de tributación para los rendimientos de los bonos son exactamente los mismos que los de los fondos de inversión, ya que ambos tributan como rentas del ahorro
¿Cuándo elegir un fondo monetario?
Un fondo monetario puede ser una buena opción en los siguientes casos:
- Si tienes un perfil conservador si no quieres asumir grandes riesgos y prefieres una inversión que te dé una rentabilidad modesta, pero con relativa seguridad.
- Liquidez a corto plazo: los fondos monetarios te permiten recuperarlo en unos días, lo que los hace adecuados si necesitas tener una cierta flexibilidad.
- Diferimiento fiscal: útil si quieres retrasar el pago de impuestos, ya que puedes traspasar el dinero entre diferentes fondos sin pagar impuestos hasta que retires los fondos.
¿Cuándo optar por un bono?
Los bonos son más adecuados en las siguientes situaciones:
- Buscas rentabilidad predecible: rentabilidad fija y estable, los bonos te ofrecen pagos periódicos (cupones) y el retorno de tu capital al vencimiento.
- Inversión a medio o largo plazo: plazos definidos, por lo que son más apropiados si puedes mantener tu inversión durante varios años sin necesitar liquidez inmediata.
- Estabilidad y seguridad: si tu prioridad es la seguridad, especialmente con bonos soberanos o de empresas grandes, los bonos son considerados de bajo riesgo.
- No te importa tener tu dinero bloqueado: mientras inviertas en el bono, tu dinero no estará disponible para retiradas parciales, algo que sí puedes hacer con un fondo monetario.
¿Qué opción es mejor para ti?
Al final, la decisión entre elegir un fondo monetario o un bono depende de tus necesidades personales y tu tolerancia al riesgo. Ambas opciones son seguras en comparación con otras inversiones.
Si prefieres una mayor flexibilidad y aprovechar las ventajas fiscales, los fondos monetarios pueden ser tu elección. Si buscas estabilidad y certidumbre a largo plazo, los bonos son una opción sólida.




