Cancelar la hipoteca no significa únicamente saldar la deuda que tiene con el banco. Es necesario realizar otras operaciones para dejar la vivienda libre de cargas.
¿En qué consisten estas operaciones? ¿A cuánto asciende su coste? Es precisamente lo que te vamos a desvelar en este artículo.
¿Qué es la cancelación de hipoteca y qué gastos conlleva?
Tras haber pagado tu hipoteca, por fin quedas libre de la deuda. Sin embargo, haber devuelto todo el dinero al banco, con los correspondientes intereses, no es suficiente para que la vivienda quede liberada de la deuda.
Cuando se firmó la hipoteca, quedó inscrita en el Registro de la propiedad y esta carga figura todavía, aún cuando el préstamo hipotecario esté completamente saldado.
Así pues, cancelar una hipoteca es el proceso por el cual se procede a la liberación de cargas de la vivienda. Para cancelar la hipoteca y que no quede rastro del contrato en el Registro de la Propiedad tienes que hacer una serie de trámites que llevan aparejados ciertos gastos:
- Gastos de notaría: hay que pagar a un notario para que elabore y certifique la escritura de cancelación.
- Gastos del Registro de la Propiedad: el registrador de la propiedad también carga una tasa.
- Gastos de gestoría o comisiones bancarias (opcionales): la gestoría también te cobrará una tasa a cambio de hacer todos los trámites y que puedas olvidarte de todo.
Todos estos trámites son necesarios y debes asumir su coste, especialmente si quieres vender la vivienda (el comprador la querrá libre de cargas) o si necesitas hacer otras operaciones con el inmueble; por ejemplo, pedir una nueva hipoteca.
Solo existe una posibilidad de no pagar estos gastos y conseguir la cancelación de la hipoteca: esperar 20 años, que es el plazo determinado por ley desde que se salda la deuda hasta que el Registro de la Propiedad cancela la hipoteca de manera automática y gratuita.
¿Cómo cancelar la hipoteca?
Puedes cancelar la hipoteca por tu cuenta o puedes encargarla a una gestoría, incluso el propio banco se encarga de estas tareas a cambio de una comisión.
De hecho, una de las opciones más sencillas para proceder a la cancelación de la hipoteca es hacerlo a través de la entidad bancaria con la que has contratado la hipoteca. Una vez que has finalizado el pago, puedes dejar que la gestoría que colabora con el banco se ocupe de todo el proceso.
Sin embargo, es posible que esta sea una de las opciones más caras, pues tendrás que afrontar gastos sin poder pedir presupuesto a otras de la competencia y quizás tengas que sumarle una tasa que podría cobrarte el banco por intermediación.
Por este motivo, una segunda opción, posiblemente más económica, es cancelar la hipoteca con una gestoría ajena al banco con el que firmaste el préstamo hipotecario. En este caso, puedes buscar cuál es la gestoría que se adapta a tus necesidades y comparar precios por los servicios ofrecidos. Es muy probable que encuentres gestorías que te cobren menos que aquellas asociadas a las entidades bancarias.
Por último, en el caso de que tengas tiempo, puedes realizar la cancelación de la hipoteca por ti mismo. Solo tienes que seguir los siguientes pasos:
- Solicitar en el banco un certificado de finalización del pago de tu hipoteca, que deje constancia de que tu deuda con la entidad es cero.
- Encargar la escritura de cancelación de la hipoteca a un notario.
- Cumplimentar el modelo de la Agencia Tributaria sobre el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD) y presentarlo (modelo 600).
- Entregar la escritura de cancelación y el modelo del Impuesto en el Registro de la Propiedad.
¿Cuánto cuesta cancelar la hipoteca?
Es difícil determinar el importe exacto de los gastos de cancelación de hipoteca, puesto que depende del importe del préstamo y otros factores. Los notarios y el Registro de la Propiedad aplican unos aranceles establecidos. Sin embargo, una gestoría o el propio banco establecen sus propias tarifas.
Lo hagas como lo hagas, cancelar una hipoteca cuesta dinero. La manera más barata de hacerlo es ocuparte de todo tú mismo. En este caso, de todas maneras, tendrás que pagar al notario y la tasa correspondiente en el Registro, lo que ronda un coste total de entre 300 y 500 euros.
Por otro lado, si lo haces a través de una gestoría, el coste se puede disparar entre los 400 y los 700 euros, en función del precio de los servicios ofrecidos por la gestoría y de si esta depende del banco y cobra algún tipo de tasa de intermediación para cancelar la hipoteca.




